Hoy me levanté nostálgico, y decidí recordar en este blog algunos de esos juguetes que marcaron mi infancia, y me imagino que la de muchos de ustedes. Los juguetes de los ochenta son, para algunos, los mejores que hubo, y aunque yo no diría tanto, sí que opino que tenían cierto encanto. Repasemos alguno de ellos:
Los playmobil... Esos muñequitos que nos gustaban porque se podían poner en caballos o coches sin ningún problema (no como esos cutres "pin y pon"). Tener el barco pirata (ver foto) era lo más parecido que había a ser Dios en la tierra.
Los muñequitos de He-Man y los amos del universo, todo un clásico de la época, y probablemente mis favoritos. Aunque ahora que los vuelvo a tener delante, viendo que uno de mis héroes preferidos era esta especie de físico-culturista en tanga, me entran muchas dudas sobre mi criterio. Otra prueba de que, a partir de cierta edad, es mejor no volver a ver los iconos de la infancia.
Los "autitos" de colección. Ignoro si en España les llamaban "cochesitos", "cochitos" o algo parecido, pero en Argentina eran "autitos". Uno de mis juegos favoritos era lanzarlos para que llegasen lo más cerca posible de la pared contigua, pero sin tocarla. Era difícil, porque las ruedas no estaban perfectamente balanceadas, y podían girar para cualquier lado. Mis excesos a la hora de tirarlos provocaron la mayoría de los desperfectos que tuvieron estos vehículos.
La pistola con lucecitas de colores. Tanto ella como la espada cuya luz se encendía con un botón fueron grandes clásicos de los juegos de los niños de mi generación. Durante años se habló largo y tendido de que estos juegos fomentaban la violencia. Yo usé este tipo de juguetes a lo largo de toda mi infancia y, curiosamente, no me convertí en un asesino psicópata. Me pregunto qué habré hecho mal.No podía faltar la Commodore 64. ¡Qué ordenador! Con apenas 64 bits y funcionando íntegramente en lenguaje basic, no implicaba las complicaciones de tener que preocuparse por actualizar versiones, poner sistemas operativos, limpiar de virus ni nada parecido. Sólo conectarla a la tele, conectarle esos joystics más duros que un condón de cemento, poner la cinta de cassette con los juegos en el lector y comenzar. Clásicos como el "Space Invaders", el "Predatore" o el "Soccer" (sí, así de simple) hacían de este ordenador una obra maestra del entretenimiento.
Revisando esta recopilación, me doy cuenta de que no puse ningún juguete de los ochenta para niñas. Es que aparte de las Barbies y los pequeños ponys, no me acuerdo demasiado de con qué jugaban mis compañeras de colegio y/o vecinas. Si alguna tiene alguna sugerencia para un posible segundo post sobre el tema, soy todo oídos.













