3. Los bordes de los pliegues se rompen. Allí donde se da el cruce entre dos pliegues opuestos (uno vertical y el otro horizontal) inevitablemente terminarás rompiendo el papel. Así, puede que en medio de la ciudad que estés visitando, entre un monumento histórico y una plaza céntrica, en lugar del museo que estás buscando se encuentre un agujero negro.
2. El viento te hará imposible leer el mapa. En cualquier ciudad en la que haya un poco de viento el mapa que se dobla sobre sí mismo se transformará en un auténtico incordio. Desplegado, el mapa se volverá tan grande que actuará como una vela, atacando a su usuario hasta hacer que decida que es mejor preguntar a cualquiera (aunque no sepa el idioma local y tenga que entenderse con gestos) antes que seguir batallando con ese enorme papel que amenaza con devorar su cara y hundirlo en la oscuridad.
1. Es imposible volver a doblarlo como estaba. ¿Has intentado alguna vez volver a doblar un mapa de estos en su forma original? Es totalmente imposible. Necesariamente harás uno de los pliegues hacia el lado equivocado, con la resistencia que eso provoca, y el riesgo de crear más agujeros de los mencionados en el primer punto. Como le añadas el viento del párrafo anterior, volver a doblar un mapa de estos en su forma original, en medio de, digamos, una plaza de una ciudad que no conoces, llevará tantas horas que conviene que calcules al menos un par de días más de vacaciones para compensar.
Este es el mapa de la ciudad de Brujas que inspiró este post. ¿Te atreves a volver a
doblarlo en su forma original? ¿Sin romper ningún ángulo? ¿Con viento?
Si dices que sí, permíteme que me ría.
doblarlo en su forma original? ¿Sin romper ningún ángulo? ¿Con viento?
Si dices que sí, permíteme que me ría.


2 comentarios:
^^
:*
tenia un mapa de esos. era imposible devolverlo a su forma original. un día lo conseguí. decidí no volver a abrirlo, de orgulloso que estaba de mí mismo. desde entonces ando perdido.
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