viernes, 14 de enero de 2011

La dictadura de lo políticamente correcto ataca a Mark Twain y a Dire Straits

Nos están llegando algunas noticias desde América del Norte que indican que por aquellos lares los dictadores de lo políticamente correcto están llevando a la cultura más allá del límite de lo ridículo.

Hace algunas semanas nos enterábamos de que en EE.UU. empieza a circular una nueva edición de las clásicas novelas de Mark Twain, "Tom Sawyer" y "Huckleberry Finn", en la que se reemplaza la palabra "nigger" (una forma despectiva de referirse a los negros en EE.UU., normalmente traducida como "negrata") por "slave" (esclavo). No soy un gran fan de esas dos novelas (de Mark Twain me gustan más sus relatos breves) pero es evidente que lo que se ha cometido es una abominación literaria. No es para nada lo mismo llamar a alguien "negrata" que llamarlo "esclavo". Y si los personajes de Mark Twain en esa época tenían que decir "negrata" para resultar creíbles, lo lógico es que sea esa la palabra que digan.

Además, ¿ha mejorado en algo el trato a lo negros con la nueva edición? ¿Es malo que a los negros los llamen "negratas" pero está bien que los llamen "esclavos"? Se me escapa la lógica detrás de ese razonamiento. Simplemente se trata de que la otra palabra ha pasado a ser tabú y por lo tanto hay que eliminarla más allá de si el cambio tiene sentido o no.

Pero es que ahora en Canadá, que en principio tiene imagen de ser un país bastante más razonable con estas cosas, han prohibido emitir en la radio la canción "Money for Nothing" (en el enlace con la letra original y subtítulos en castellano) porque contiene la palabra "faggot" ("maricón"). Como la palabra en cuestión es, por lo visto, despectiva, no se puede emitir una canción que la contenga.

Como algún gay canadiense ya está empezando a comentar, la letra de "Money for Nothing" es absolutamente irónica. De hecho, el personaje de la canción dice "faggot" para referirse a los músicos que salen en la MTV, por sus peinados y sus pendientes ("..the little faggot with the earring and the makeup, yeah body, that's his own hair (...) The little faggot he's a millionaire..."). Se queja de que los músicos ganan dinero por nada y consiguen chicas gratis, como dice el estribillo de la canción. El sarcasmo es TAN obvio que cuesta creer que haya alguien capaz de no captarlo.

Dire Straits censura
"The little... Person with femenine looks, though I totally respect his sexual orientation, whatever it may be, he's a millionaire"

Pero es que los fanáticos de la censura son incapaces de captar la ironía, de la misma forma que son incapaces de entender que cambiar el lenguaje de personajes del siglo XIX (escritos en dicho siglo) para adecuarlo a los estándares morales del siglo XXI es absolutamente ridículo.

¿Y en esta fiebre de censura "políticamente correcta" cuál será el próximo paso? ¿Quitaremos en España la palabra "moro" del Quijote para no ser racistas? ¿Habrá que borrar el verso "las doce tribus de narices era" del famoso poema de Quevedo por antisemita? Ya sé que esto no está pasando en Europa, pero ya sabemos lo que dicen: cuando las barbas de tu vecino veas cortar...

*Bonustrack: para los que sepáis inglés, George Carlin se burla de las palabras "políticamente incorrectas" con gran talento aquí y aquí.

5 comentarios:

  1. Todos los versos de "A una nariz" y unos cuantos poemas de Quevedo más, por no decir una gran porción de la literatura española en su conjunto...

    El problema no son los versos del siglo XVII, sino las mentes del siglo XXI que les sigen otrogando la misma vigencia.

    Cambar los libros de Mark Twain es una ridiculez, no se puede combatir el racismo borrando sus huellas en la literatura, como haciendo de cuenta que nunca existió. Pero al menos es una muestra de que ciertas prácticcas de discriminación social ya no están bien vistas en EUU. No sé si eso se aplica para España y el antisemitismo.

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  2. Por cierto, si de censura se trata no sólo las barbas del vecino están recortando: http://accionporisrael.blogspot.com/2011/01/espanoles-por-el-mundo-jerusalen.html

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  3. @RTB: sí, ya vi el post de Ariel. Realmente patético, entre eso y lo del anuncio de las patatas (no sé si lo viste) vamos de mal en peor. Pero bueno, una cosa es la "corrección política" aplicada a hacer tabú un concepto y otra cosa la manipulación maniquea de la visión de los conflictos internacionales.

    En cualquier caso, los personajes de los libros tienen que hablar de acuerdo a su contexto. Yo no sé qué pensaba Mark Twain de los negros (o Cervantes de los moros) pero sus personajes tienen que hablar de forma que sean creíbles, y las descripciones tienen que ser adecuadas al contexto que están describiendo. En cuanto al poema de Quevedo, te cuento que aquí el verso que menciono suele ser explicado en las aulas porque el estereotipo del judío de nariz grande es tan desconocido para los alumnos adolescentes como el hecho de que Góngora era narigón.

    Y ya por último, decirte que el antisemitismo, oficialmente, sigue estando mal visto aquí. Por ese motivo hay tantos medios que se están convirtiendo en expertos en disimularlo o disfrazarlo del supuesto "antisionismo" ;) De todas formas una cosa es la discriminación social y otra muy diferente las palabras y su significado. Por ejemplo, hoy en día en España la palabra "maricón" se la escucho más a los gays que a los heteros, así que censurarla por ser ofensiva con los gays sería completamente ridículo. Y si no me equivoco, en EEUU está pasando algo similar con la palabra "nigger". Lo importante es el contexto, la carga que tiene la palabra, no la palabra en sí (y por eso digo que hacer una palabra tabú es absurdo).

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  4. A ver si me explico. Estoy de acuerdo contigo sobre la necesidad de verosimilitud de los personajes, de acuerdo con que no se puede saber por boca de los personajes que pensaba el autor (con Cervantes menos que nadie, en el Quijote hay más de 300 personajes y expresan visiones de mundo muy diversas). De acuerdo contigo sobre la futilidad de los tabúes. Pero también me parece que hay una buena intención, detrás de esos intentos tan poco razonables de censurar palabras que antes eran despectivas hacia una minoría. Es el daño colateral de un cambio social positivo.

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  5. A mí el cambio no me parece inocente ni bienintencionado. En primer lugar porqué censurar una obra literaria en sí es un abuso; en segundo lugar, porqué al suavizarse el término censurado se relativiza o se suaviza el conflicto y, por último, porqué puede dar pie a maquillar todas las obras de creación que traten la brutalidad. A alguien se le puede ocurrir la gran idea de re-doblar todas las películas de nazis, por ejemplo. Imaginemos una secuencia con un oficial diciéndole a un judío "eh, tú, mierda judía!", quizás a alguien le gustaría sustituirlo por un "oiga usted, miembro de la comunidad hebrea del lugar". Y dentro de unos años habría quien pensase "hay que ver qué educados eran esos nazis!".

    Ahora en serio, esto me recuerda a aquellos que intentaron promover una versión "no sexista" de la Torá y el lío que se armaron con la definición de Dios ya solo para empezar.

    Un abrazo, compañeros.

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