jueves, 26 de agosto de 2010

El misterio de las mancuernas impares

En el gimnasio al que voy ocurre un hecho que ha conseguido captar mi atención. Cuando empecé a ir noté que las mancuernas (si nunca has hecho pesas puede que no sepas lo que es una mancuerna, en ese caso, lee la tercera acepción) de doce kilos de la sala de pesas del piso de arriba, en lugar de ser cuatro, como sería habitual en una sala de ese tamaño, eran tres. Como os podéis imaginar, un número impar de mancuernas de un peso concreto es algo extremedamente raro, ya que para la mayoría de los ejercicios se utilizan los dos brazos al mismo tiempo. Habiendo sólo tres, si ya hay una persona haciendo algún ejercicio con las mancuernas de doce kilos lo más probable es que tengas que esperar.

Al principio a mí esto me pasaba con relativa frecuencia, ya que usaba las mancuernas de doce kilos para la mayoría de las rutinas. Incluso llegué a apuntar una queja en una hoja de reclamación, un día en el que estaba de suficiente mal humor como para perder el tiempo con una estupidez semejante. Como os podéis imaginar, mi reclamación no sirvió para nada, pero pocos meses después dejó de importarme, porque fui ganando algo de constancia y las mancuernas más habituales para mí pasaron a ser las de catorce kilos.

Hace un par de meses renovaron todo el mobiliario de la sala de pesas del piso de arriba, incluyendo varias de las máquinas y todas las mancuernas. De repente había cuatro mancuernas de doce kilos, como debe ser en todo universo ordenado, justo y equilibrado. Sin embargo, apenas una semana después de recibir las mancuernas nuevas, una de las de catorce kilos, como por arte de magia, desapareció. Los monitores de la sala de pesas no sabían nada al respecto, y el caso es que ahora tenemos que conformarnos con tres mancuernas de catorce kilos para toda la sala.

Sólo se me han ocurrido tres explicaciones posibles para esto, a las que bautizo como "la imaginativa", la "esquizo-paranoide" y la "salida de la mente de un adicto al ácido". La primera consistiría en que hay un aspirante a halterófilo manco que nos odia a los demás porque podemos hacer ejercicios con las dos manos, y por ese motivo roba una mancuerna del peso que más utiliza. Poco a poco, este muchacho va obteniendo más fuerza y por tanto va aumentando el peso de las mancuernas que oculta.

La segunda explicación consiste en que hay cámaras ocultas en el gimnasio y gente que me observa a través de esas cámaras. El único objetivo de esta gente es joderme la vida, y por lo tanto se dedican a robar una mancuerna del peso que más utilizo. La tercera explicación consiste en que hay una pequeña criatura escondida bajo el suelo del gimnasio que se alimenta de trozos de mancuerna. Ha pasado de la de doce a la de catorce kilos para tener más reservas de alimentos y no tener que volver a salir a buscar comida hasta dentro de muchos meses.

El caso es que mi constancia con las pesas se mantiene, y últimamente he pasado a comenzar directamente con las de dieciséis kilos en muchas de las rutinas. ¿Desaparecerá entonces una de las mancuernas de este peso? Lo sabremos en las próximas semanas.

ACTUALIZACIÓN (23/09/10): la mancuerna de 14 kilos desaparecida ha vuelto a aparecer esta semana. Descarto, por tanto, la opción de la criatura que se alimentaba a base de mancuernas. Las dos primeras explicaciones siguen siendo factibles, con el añadido de que el protagonista del robo lee este blog y se ha asustado al ver que he sacado a la luz el misterio.

8 comentarios:

  1. Obviamente la teoría del manco es la que me parece más cercana, igual va a ser fácil reconocerlo solo hay que buscar a alguien que le falte un brazo y que sea "menos musculoso" que vos, porque siempre llega a robarlas después q alcanzás ese nivel, vamos q no debe ser muy difícil de identificar.

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  2. ´de verdad pusiste una reclamación porque solo habia 3 mancuernas??
    al lado tuyo un hincha de independiente es dulce como la miel

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  3. @Ananá: pero debe ir en horarios distintos a los que voy yo, porque nunca lo veo. Eso o es invisible, que también podría ser.

    @Atrus: jajaja... La verdad es que sí. En mi defensa diré que ese día cada vez que tenía que hacer una rutina con 12 kilos había alguno que estaba usando las mancuernas, así que tardé mucho más de lo habitual. De todas formas no sólo pequé de pesado sino también de optimista, porque obviamente las hojas de reclamación nunca sirven para nada.

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  4. ¿Estás seguro de que la mancuerna que falta siempre es la misma? Sería una variable a considerar.

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  5. @DJ_Nietzsche: ¡Mierda! No lo había pensado. Tendré que hacer marcas en las mancuernas, a ver si va a ser un tema rotativo (en cuyo requeriría algún otro tipo de explicación).

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  6. Buena suerte para el concurso de 20 minutos. Y que éste sirva sobre todo para que todos conozcamos nuevos sitios interesantes.
    Un saludo
    http://www.desdelaputrida.blogspot.com/

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  7. los mancos también tienen derecho a tener un brazo como un jamón.

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  8. Esta claro que es la teoría de que te quieren joder la vida, y quien no?
    Ahora solo hay que esperar a ver como buscabas la pequeña criatura escondida bajo el suelo en el gym, por youtube obviously.
    by: Helaine

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