martes, 24 de noviembre de 2009

Receta para película del fin del mundo

Tras haberse estrenado recientemente la obra maestra del séptimo arte titulada "2012", y recordando también títulos tan memorables como "Armageddon", "Independence Day" o "The day after tomorrow", ofrecemos desde este blog la receta perfecta para la próxima película del fin del mundo.

Tiempo de cocción:

Entre una hora y media y dos horas.

Ingredientes (para unos cuantos millones de espectadores):

- Un desastre natural de proporciones apocalípticas y totalmente inevitable (si no se dispone de uno, se puede reemplazar por una invasión extraterrestre, lo que dará un inconfundible sabor a ciencia ficción).
- Un científico brillante, preferiblemente estadounidense.
- Una familia estadounidense con relaciones disfuncionales (lo ideal sería disponer de una pareja divorciada o separada con hijos pequeños, pero a falta de esto puede valer una hija joven o adolescente peleada con su padre).
- Dos o más personajes dispuestos a sacrificarse para salvar a la humanidad (uno de ellos puede coincidir con el padre de familia del ingrediente anterior).
- Un edificio -histórico y obra maestra de la arquitectura- mundialmente conocido.
- Un presidente de los Estados Unidos.
- Al menos un personaje secundario no estadounidense (pero que sepa inglés, esto es indispensable, incluso si se trata de un obrero no cualificado perdido en el Tíbet).
- Una cuenta regresiva con números rojos. Una voz femenina indicando el tiempo que queda para el final le da un sabor especial.
- Un negro (los chefs más modernos están intentando hacer coincidir este ingrediente con el del presidente de los EEUU, pero esta opción es sólo para expertos).
- Un perro.

Elaboración:

Poner en una sartén a la familia disfuncional. Freír mientras se hierven en una olla los indicios de la catástrofe natural. Cuando los indicios estén en su punto, mezclarlos con el científico y rodearlo de una buena dosis de incredulidad gubernamental. Ir añadiendo a la olla el resto de la catástrofe natural en dosis más elevadas. Mezclar a la familia disfuncional, manteniéndola cerca de la catástrofe (para que tome sabor) pero sin que se junten directamente. Añadir el edificio mundialmente conocido mientras se lo va troceando.

Agregar al presidente de los Estados Unidos, sazonado con un discurso épico y un primer plano en contrapicado. Juntar al padre de familia con los personajes dispuestos a sacrificarse y el extranjero que sabe inglés, cocer a fuego lento (opcionalmente se puede retirar al padre de familia y al extranjero antes de que queden cocidos). Poner al negro y al perro en el fuego. Mezclar con la cuenta regresiva. Retirar a la familia disfuncional de la olla. Atención que esto es importante: retirar al perro justo antes de que quede en su punto, pero sin retirar al negro (para conseguir el sabor correcto es fundamental que el negro quede bien cocido).

Presentación:

Con el plato ya terminado, recomendamos servir acompañado de una buena cantidad de personas de diferentes nacionalidades mirando al cielo, a ser posible en un amanecer soleado. En todo momento dejar bien visible al perro. Como bebida le sienta bien el sabor de un discurso final aleccionador sobre la condición humana, con un toque de mensaje políticamente correcto.

9 comentarios:

  1. haaaaaaaaaahahahahahhahahahahaaaa
    que bueno!!!!
    sin duda, tu mejor receta!! toda una obra maestra... de aqui a la guia michelin!! hahahaaa

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  2. GENIAL! Aunq yo agregaría al ingrediente "negro" al principio, con el excepticismo presidencial.

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  3. post redondo.
    cuatro tenedores para arriba.

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  4. Acabo de mirar en los estantes de la cocina y no me quedan negros ni presidentes americanos. Solo un secundario hispano con propensión a morir en cataclismos y una madre soltera y trabajadora del siglo XXI, pero que caducó en octubre. ¿Los echo a la cazuela o sustituyo a la madre soltera por una pizca de azafrán?

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  5. Te faltó uno de los ingredientes principales: dólares. Cantidad recomendada: 200 millones o más. Con menos de 100 millones el resto de los ingredientes nunca llegarán al punto de cocción.

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  6. es importante anotar en la receta, que cuando se refiere a "una buena cantidad de personas de diferentes nacionalidades mirando al cielo", para que el plato no quede excesivamente condimentado, por diferente nacionalidad entendenderemos: hindúes, un poblado africano, un poblado centroamericano, y una ciudad norteamericana, preferiblemente N.Y o Washington...

    Ummm.. buen apetito!!!!

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  7. Gracias por los comentarios, me alegro de que el post haya gustado.

    @Vargtimen: el secundario hispano es un ingrediente que siempre deja buen sabor de boca. Si la madre soltera te caducó recomiendo bajar a buscar una pre-adolescente rebelde con propención a aprender la lección al final de la película. Los chefs actuales lo usan mucho.

    @RTB: es verdad, sin ese ingrediente no alcanzará para tantos millones de espectadores, se me pasó.

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  8. También se te olvidó un primer plano de la bandera norteamericana. Cuatro o cinco primeros planos son los recomendados.

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