martes, 1 de septiembre de 2009

La primera cita

Tras leer la curiosa noticia del hombre que robó el coche de su pareja en la primera cita es imposible que a uno no se le vengan un par de ideas a la mente. La primera es que no se debe robar el coche de una persona que tiene tu teléfono y puede identificarte, porque eso aumenta las probabilidades de que la policía te atrape en un 99%, aproximadamente. La segunda es a nivel personal, y es que por muy mal que me haya ido en una primera cita, me alegro de que al menos siempre mantuve todas mis pertenencias conmigo. La tercera es que, si lo que se pretende es conquistar a la chica, considero que, aunque a algunos pueda sorprenderles, robarle el coche no es el mejor de los métodos de seducción.

Como los lectores ya saben, desde aquí no nos limitamos a mencionar los enormes absurdos que se suceden en el mundo como si esto fuera un simple anecdotario, sino que también los aprovechamos para sacar importantes lecciones vitales con las que enriquecer nuestra sabiduría (sí, sobre todo sabiduría, eso es lo que abunda en este blog). Así que aprovechamos este hecho para recordar a nuestros lectores que hay otras acciones vandálicas o no necesariamente dentro de la legalidad que tampoco darán los mejores resultados en una primera cita.

Si el encuentro tiene lugar en un restaurante, como en muchas ocasiones ocurre, orinar en la sopa no es, necesariamente, lo más recomendable de cara a impresionar a una damisela. Bueno, en realidad puede que sí consigamos impresionarla, pero no necesariamente de la manera deseada. Los lectores más cinéfilos estarán pensando que si dos galanes como Michael Douglas y Brad Pitt llevan a cabo dicha acción en sendas películas de gran fama, imitarlos debería ser algo positivo. Les recomiendo en este caso que se lo vuelvan a plantear. Orlando Bloom también es un famoso actor muy deseado, y eso no significa que aparecer disfrazado de elfo vaya a proporcionar un gran resultado (a menos que se quiera conquistar a una chica muy friki en una fiesta de disfraces, pero entonces ya no estaríamos hablando de una cita en un restaurante).

Por mucho que tarde en traer los platos, asesinar al camarero tampoco contribuirá a crear en su pareja la impresión de que usted es el adonis perfecto para compartir una vida de amor, confianza y carantoñas. Es más, si usted aspiraba a que su partenaire desarrollara suficiente comodidad en torno a usted como para invitarlo a compartir el lecho en la primera noche, permítame decirle que con este acto sus posibilidades se verán considerablemente reducidas. Es más, recomendamos no ejecutar ningún crimen al menos mientras dure la velada.

Otro acto delictivo que no contribuye a crear un clima romántico es el del atentado suicida. Si usted llega a la cita con un cinturón de explosivos, y lo hace explotar al lado de su pareja, luego no se extrañe si ella no vuelve a llamarlo. Ahí dejamos la advertencia, y cada cual la tome como prefiera.

2 comentarios:

  1. La del cinturón de explosivos no es tan mala, que sepa que no estás desesperado, si ella no te quiere tienes muchas otras mujeres que se mueren por sustituirla (72 vírgenes para ser más precisos).

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  2. COn el Primer Parrafo me rei mucho! y se me ocurren muchas cosas que uno NO DEBERIA hacer en una cita..como por ejemplo:
    - Echarle la culpa a los canes de ciertas flatulencias..
    - En un restaurante chino, comiendo con palitos no gesticular demasiado ni hacer ademanes, ya que podriamos terminar con el ojo de nuestra cita, salvo que tengamos algun fetiche con los piratas.
    - No convidar Sandia con Vino. (xq te moris, dicen Jajaja xD)
    Entre otras cosas que se me ocurren.. y situaciones bizarras!

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