jueves, 13 de agosto de 2009

Culo veo, culo quiero

Cuando los niños son pequeños es habitual ver que sólo quieren un juguete cuando ven a otro niño divirtiéndose con él. También ocurre a veces que piden lo mismo que piden los adultos (para comer o beber, por ejemplo), aunque no sea adecuado para ellos o uno piense que no les va a gustar. Esto no es raro, al fin y al cabo, los infantes aprenden a menudo por simple imitación. Pero, ¿por qué hay tantos adultos que insisten en comportarse de la misma manera?

Este verano en la relojería me estoy encontrando en muchos casos con gente que pide exactamente lo que pide la persona con la que va. Pasa mucho con el típico Casio (lo cual nos confirma la idea de qué clase de gente sigue esa moda), pero también con otras piezas. Hace unos días una chica que venía con una amiga se compró una especie de relojito de plástico de un color muy concreto y su amiga, que ni siquiera se había fijado mucho en el tema, en cuanto la otra pagó me dijo: "yo quiero el mismo". Yo pregunté: "¿del mismo color?", esperando que me dijera que no. "Sí", me respondió ella. "El mismo".

Son estos momentos en los que yo me evado completamente de lo que estoy haciendo y comienzo a imaginar comentarios satírico-cínicos sobre la persona que tengo delante. Por ejemplo: ¿y si esta chica, además de acompañar a su amiga a comprar relojes la acompaña en otras circunstancias, se comporta igual? ¿Qué dialogos, entonces, podrían desarrollarse? Se me ocurren algunos ejemplos:

En la discoteca, cuando su amiga se líe con un chico:

- Ella: me gustó ese morreo, quiero uno igual
- El chico: ¿con la misma cantidad de lengua?
- Ella: sí, e inclinandola cabeza a la izquierda. Lo mismo.

En el dentista, cuando su amiga se haga un empaste.

- Ella: me gustó ese empaste, quiero uno igual.
- Dentista: pero ese diente tú lo tienes bien.
- Ella: ¡da igual! ¡¡Quiero ese empaste!! ¡¡¡Y en el mismo sitio!!!

En un callejón oscuro, cuando su amiga muera asesinada.

- Ella: me gustó ese apuñalamiento, quiero uno igual.
- El asesino: vale, ¿y te robo la Visa oro también?
- Ella: no, la mía es Mastercard... ¡Oh, mierda! Espera, voy al banco y vuelvo, ¡no te vayas!

7 comentarios:

  1. A mí también me gusta el típico casio, tenía uno así cuando era más chico, de color negro y pulsera de goma. Si todavía usara reloj de pulsera me buscaría uno parecido.

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  2. Qué grande es la gente...
    Hasta a mí me están entrando ganas de llevar un casio, y eso que me gustan de bolsillo.

    PD: me encanta el blog. Yo llegué por el efecto meneame
    Un saludo

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  3. Q buen post... quiero uno igual!! :P

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  4. @Ananá: jajajajajaja... Muy buen comentario... ¡Quiero uno igual! XD

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  5. Creo que es cosa de las neuronas espejo.

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  6. Se me olvidaba. Que conste que tengo un amigo que lleva un reloj Casio desde hace por lo menos diez años.

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  7. @Filoc: sí, yo también conozco gente que realmente los llevaba por gusto. Ahora de repente van a la moda :P.

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