Microrrelato: El principio del fin

| miércoles 1 de julio de 2009
El tiranosaurio cría, obstinado como pocos, volvió a rechazar la carne. "¿Te has vuelto a llenar con verdura, verdad?", preguntó la tiranosaurio madre, visiblemente enfadada. Por toda respuesa, su joven cría le sacó la lengua. Ella, furiosa, le dijo que se largara. El tiranosaurio cría, sin inmutarse, se fue corriendo a jugar con sus amigos brontosaurios.

El tiranosaurio padre lo miró irse y dijo: "te dije que se estaba juntando con malas compañías". Por toda respuesta, la tiranosaurio madre se quedó en silencio.

3 comentarios:

vittt dijo...

de eso al orgullo tiranosáurico vegetariano hay un paso...

Gudproyect dijo...

Di NO a los vegetales. Mira, con lo que prometía el dinosaurio.

Alan dijo...

@Vittt: ya ves, ahora los paleontólogos dicen que los dinosaurios tenían plumas, así que...

@Gud: eso, di no a la hierba.

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