jueves, 16 de julio de 2009

Cuando la realidad supera a la comedia absurda

Ayer estaba viendo la clásica comedia "Bananas", de Woody Allen (no sé si por cuarta o quinta vez) y noté algo muy curioso. No sólo en esta comedia, como en muchas de las primeras de Allen, se pueden ver chistes que se copiaron hasta la saciedad al punto de que ahora son gags clásicos de la comedia (esto ya lo recordaba), sino que hay un gag en el que una situación completamente absurda se ha convertido actualmente en algo real.

En una de las primeras escenas de la película el personaje interpretado por Allen utiliza una especie de máquina que le permite hacer ejercicio sentado en su puesto de oficina. La silla incluye una bicicleta estática, el teléfono tiene el cable como esos elásticos que obligan a hacer fuerza para estirarlos, y hasta tiene una canasta de baloncesto a un lado. Como os estaréis imaginando, el personaje enclenque que siempre interpreta Woody termina haciéndose un auténtico lío con tanto aparato de gimnasio en su silla.




Lo curioso del asunto es que actualmente existe en EEUU un producto de tele-ventas que tiene como principal objetivo exactamente lo mismo que la máquina del gag de "Bananas": ejercitarse sentado en la oficina. Es la "Hawaii Chair", cuyo asiento gira mientras uno está sentado. Se supone que ejercita algo, no sé si los glúteos, los abdominales, o todo al mismo tiempo. Teóricamente, uno debería ser capaz de seguir trabajando en la oficina mientras la silla gira.



A estas alturas de la vida uno ya está acostumbrado a ver situaciones de esas en las que "la realidad supera a la ficción", pero que la realidad se iguale a lo que en 1971 sólo podía plantearse como un gag de una comedia absurda resulta casi inquietante. Creo que a partir de ahora volveré a ver todas las comedias antiguas de Woody, a ver si encuentro algún otro invento absurdo que con el pasar de los años se haya convertido en algo real (creo que encontraré más de un ejemplo en "El Dormilón"). Mientras tanto, los dejo con la comediante estadounidense Ellen DeGeneres, que realiza la misma escena que en 1971 realizó Allen, pero con un objeto real, la Hawaii Chair:

3 comentarios:

  1. Woody Allen es un genio amigo.

    Un abrazo muy cordial.

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  2. Un genio de los que hay muy pocos, sí señor. Saludos a vos también.

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  3. Lo de que hagas ejercicio lo veo claro. Lo de que puedas trabajar de este modo, no tanto.

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