Vamos con otro post de Holanda, pero les prometo que en la próxima entrada cambiaré de tema. Es que no quería olvidarme de mostrar algunos escaparates realmente "interesantes" que he podido ver en ese país tan cuco.
¿Habrá en este mundo alguien capaz de comprar un adorno innecesariamente grande consistente en una especie de bruja horrenda que se sube la falda hasta la cintura? Bueno, supongo que si la gente usa zapatos de leopardo cualquier cosa es posible (nótese mi reflejo tomando la foto y el de Petur comentando el horripirmosísimo objeto).
Si el escaparate anterior fue especial, éste sin duda lo supera de lejos. Una rata de cerámica, una especie de arlequín-michelín, una vasija de caras inquietantes y un niño montando una especie de insecto gigante. Sin duda todo esto será fruto de una mente perturbada que se piensa que está en el universo de la película "Laberinto" o algo similar.Así que ya sabéis, queridos amigos, si no os traje nada de Holanda, no os quejéis. Podría haber sido MUCHO peor.










4 comentarios:
Es el país de los extremos no? Como que van de la bici llena de flores, poemas y cursileráis x el estilo a una bruja macabra y pervertida
Vaya, petur y vos se conocen del mundo real y viajan juntos por el mundo...
@Ananá: la verdad es que sí. Y no veas el contraste entre el día y la noche (de las bicis rosas al barrio rojo).
@RTB: sí, bueno, nos conocimos primero por la Inci y los blogs, y hace unos meses en persona cuando Petur vino a Barcelona de vacaciones.
Si tuviera un jarrón como el de la segunda foto, me sentiría permanentemente observado.
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