Piotr volvió a pasear el dado entre los dedos. Un simple dado de seis caras, normal y corriente, de los de toda la vida. Lo examinó detenidamente, mirando con atención cada lado.
Ella repitió las instrucciones: "si sale uno, dos o tres, te acuestas conmigo; si sale cuatro, cinco o seis, yo me acuesto contigo".
Piotr jugueteó una vez más y finalmente se decidió. Lanzó el dado... Y salió siete.
Horas más tarde, sólo en su casa, Piotr volvió a examinar el dado... Por vigésima vez. Un simple dado de seis caras, normal y corriente... De los de toda la vida.
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7 comentarios:
Joer que gafe, este se sienta en un pajar y se clava la aguja, muy bueno el relato.
lanzó el dado y salió cruz
Entre ayer y hoy me leí todo tu blog, la verdad me encanta, tu estilo de escribir y tu humor son geniales.
Nada más que eso, sé que a los bloggers les gusta recibir comentarios de felicitación.... porque así se sienten motivados para escribir y yo tengo con que entretenerme.
Win win para todos no? jajaja
Ah! Te conozco a través de Petur, osea que dale las gracias a el por el lector tan majo que te ganaste :-D
Rápsoda
XD XD pobre hombre
Excelente, extraño y familiar.
Inquietante, como la inquietante hora de Martin Landau
Gatoweb: gracias.
Vittt: mmm... También quedaría bien.
Rápsoda: ya me sonaba tu nick del blog de Petur. Muchas gracias por el comentario, efectivamente, siempre suben la moral ese tipo de mensajes. Me alegra que te guste el blog. Saludos!
Gud: algunos nacieron negados.
Dark: gracias.
Demmony: ¿y por qué duraba 15 minutos, eh?
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